Otro viajecito más. Esta vez al norte donde más frío hace, o debería de hacer, porque no he notado la diferencia con Lappeenranta la verdad. Un viaje de 4 días, aunque más bien son 3 por que el ultimo día fue día de autobús completo.
Los problemas empezaron nada más montarnos en el autobús. La calefacción está... estropeada? COMOORRLL. Las primeras horas de viaje fueron al más estilo "El último superviviente", la gente con los abrigos, gorros y bufandas durmiendo. Por suerte al lado mía se sentó una muchacha de Imatra que me ofreció su manta :) Gracias Anna (o Esperanza para los colegas jeje) Por suerte, a mitad de camino el conductor pudo arreglar el problema, menos mal...
Nuestra primera parada fue en Kuopio, donde aprovechamos para comer en la universidad y visitar la conocida Torre Puijo, que ofrece
las mejores vistas de la zona.

Tras eso, fuimos directos a Oulu al lugar donde ibamos a pasar la noche. Unas preciosas
cottages que destilaban un fino aire montañes, que al poco nos cargamos organizando la fiesta en nuestra casa. Lo único que vimos de Oulu, por desgracia, fue una de las discotecas de por allí, llamada curiosamente Tivoli. Recomendada 100%.
Al día siguiente, partimos desde Oulu en direccion a Kemi, para visitar el Snow Castle. Este fuerte de nieve es el más grande del mundo y, atención,
todos los años es diferente. La entrada del fuerte mostrada como una reproduccion del castillo de Grayskull (vease He-Man) auguraba lo que nos encontrariamos al entrar en el fuerte. Decenas de estatuas de hielo de personajes famosos plagaban el fuerte. Batman, Scratt, Tintin, Snoopy, Los Simpsons, Asterix, Totoro... era como volver a la infancia. Se podía incluso entrar en las habitaciones de la parte del hotel.

Ya de vuelta, llegué el último al bus y por ello tuve que dedicar una canción a todos mis compañeros de viaje. Tras la caminata del castillo, el bus pedía a gritos una recopilación de canciones infantiles de antaño. Es por eso que canté la famosa canción de Willy Fog. A mis compañeros, espero que no os sangrasen los oídos demasiado :P
Siguiendo nuestro viaje, llegamos a Rovaniemi, donde nos distribuimos por las diferentes cabañas o cottages. Yo caí en la buena, la de 22 personas. Todo un espectáculo. Nos llevaron al centro para comprar provisiones. Se puso un fondo común para comprar para todos y hacer noche de tortilla de patatas (gracias Edu y Victor ;) ) Fiestuki de cumpleaños en nuestra casa (pa variar...) y a sobar.
El día siguiente prometía mucho, en primer lugar nos llevaron a una granja de renos, donde los crían y enseñan a los visitantes. El propio dueño nos decía que la cría de renos solo es lucrativa si tienes turistas que visiten esa granja. Monté en un trineo tirado por renos y, por supuesto, me dieron mi carnet de conductor de renos (válido también en la Península Ibérica). El dueño nos contó la historia de los gorros que llevan puestos alrededor del fuego. Estuvo bastante bien.

Tras la granja de renos vino lo gordo, Santa Claus Village, donde puedes conocer al Papá Noel oficial, y por supuesto sacarte una foto posada con él para comprarla más tarde. Buena tajada que se sacan, en fin...
Tras conocer al bueno de santa, nos dimos un voltio y reservamos para una pequeña excursión en moto de nieve y husky.
El viaje en moto de nieve fue la cosa más guapa que jamás haya probado. En la primera parte en la que conducía mi colega Richard era todo baches. Nos alejábamos del siguiente para meterle caña a la moto, pero los baches no dejaban avanzar demasiado rápido sin que diera la sensación de que volcásemos. La segunda parte fue más tranquila, teníamos más oportunidades de apretar a fondo el acelerador. Por desgracia fue MUY CORTO (mas que nada por el precio que pagamos, que fue barato ;) - 50€). Os recomiendo que si vais a Rovaniemi, vayais pensando en hacer una ruta buena de motos de nieve. Hay muchos negocios de Snow Safaris. Eso sí, los precios no bajan de 100€, pero merece la pena de verdad.

El viaje en Husky consistía en un pequeño viajecillo de 2 minutillos en Husky, estuvo bien, aunque no voy a negar que los pobres Husky me daban un poco de lastima.
Poco despues, nos volvimos a nuestro cottage para sauna (con bromita incluida), cena y fiesta, de nuevo en nuestra casa..., para acabar de juerga en Rovaniemi. Una noche chula :)
Al día siguiente, nada emocionante, 14 horas de autobús de vuelta.
En resumen, este viaje está pensado para gente que quiere visitar el norte sin gastar demasiado dinero. Si de verdad queréis ir a Laponia, eso implica ir más allá de Rovaniemi y dormir en cottages lejanos, hacer esquí de fondo, motos de nieve y ver la aurora boreal (nuestros colegas franceses la vieron ._.). Pero esta segunda opción es bastante más cara. Aun así creo que como viaje con tus compañeros es muy recomendable hacer este viaje ;)