
Bueno, el domingo volvimos de quizas uno de los mejores viajes que he hecho nunca.
San Petersburgo es grande, es única, es diferente :)
El viaje desde Lappeenranta no fue demasiado largo, teniendo en cuenta que ibamos en autobús y tuvimos que pasar por una enorme cantidad de controles. En principio creo que son 5 controles de pasaporte en total, pero en 2 nos dejaron pasar sin mas. También tuvimos que sacarnos un papelito de inmigración, para devolverlo al volver. Si lo perdías la multa era gorda.
Llegamos a San Petersburgo, en lo que creo que era hora punta. Allí el tráfico es bastante caótico, se impone la regla de "Maricón el último". No recomendaría a nadie ir por la ciudad en coche. En vez de eso, el metro es bueno, barato y bonito, muy bonito. He visto pocos metros, pero el de San Petersburgo me pareció el más bonito hasta la fecha. El precio para que os hagais una idea son 22 rublos por viaje (50 centimos de euro aproximadamente). Por suerte, a nosotros nos llevaban a todos lados en autocar.
También tenéis la posibilidad de tomar un taxi, preferiréis un taxi pirata, los cuales abundan sobre todo a las salidas de los locales de fiesta. Pero tened cuidado con que taxi cogéis. Es divertido regatear con ellos para que os lleven a 4 personas xD. Y recordad que en Rusia se lleva el rollo del regateo, así si vais a comprar un souvenir regatead para conseguir un precio bueno. ¡¡¡Echadle imaginación!!!
Para cambiar el dinero, deciros que en los hoteles suele haber una máquina para cambiar dinero, o a las malas, para sacar dinero. En mi caso con mi tarjeta no me cobraban comisión por cambio de divisa ni nada, así que sacaba de vez en cuando cuando me hiciese falta.
La primera tarde fuimos a darnos un garbeo libre por la ciudad. Es una ciudad muy grande, con cerca de 5 millones de habitantes. Las calles estaban plagadas de gente.
Por la noche había una cena típica rusa. Costaba 25€ pero no pude asistir, ya que en ese momento debia comer de forma delicada ejem... Pero por lo que me contaron consistia en comida típica rusa junto con una botella de agua y vodka, MUCHO vodka. Despues fuimos a un club llamado Club Rossi's. Buen ambiente sin malos rollos.
Al día siguiente nos llevaron en un tour en autocar por la ciudad para acabar en la Fortaleza de San Pedro y San Pablo. Dentro nos contaron la historia del hombre que arregló la parte más alta del edificio central. El emperador le dió al hombre un certificado que le permitia beber vodka en cualquier bar gratis. Pero tras perderlo, le pidió al emperador que le tatuaran el certificado en el cuello. De ahí viene el famoso gesto de los rusos para beber, el golpecito en el cuello :)
Tras eso, un paseo por la Church on Spilled Blood. Una iglesia muy bonita cuyas paredes son mosaicos. Alucinante la cantidad de tiempo que habrá llevado hacer estos mosaicos.
Y despues por el Hermitage, un museo completito. Con una guia que hacía la visita bastante amena contando historias curiosas. Hay muchas obras famosas, de pintores españoles, asiaticos, franceses....
Y por la noche, fiestecita en barco!!!!!!!! Una ruta a través del rio Neva mientras te tomas una copita, viendo la ciudad de noche en todo su mágico esplendor. Y al acabar, a un bar de estos underground a seguir la fiesta ^^
El día siguiente fuimos al Catherine Palace. Un palacio de verano para los Tzares. El palacio como todos, muy extravagante, con salas de baile, habitaciones para todo. Casi todos los palacios consistían en dos grandes pasillos que atravesaban todas las habitaciones.
Al salir, un voltio por el parque que hay alrededor del palacio. Un parque muy bonito en un día soleado, algo muy extraño ya que el tiempo en Rusia suele ser nublado. El parque dio lugar a algunas de mis mejores fotos :)
De vuelta a San Petersburgo, fuimos a ver la Catedral de San Isaac, bastante impresionante tambien. Además subimos a lo alto de la misma para ver la ciudad desde lo alto. Unas vistas que merecen la pena.
Y por la noche... fiesta en limusina!!! En Rusia es muy común el alquiler de limusinas, así que no suelen ser demasiado caras. Un paseito por la ciudad y directos al club. Esta vez el club era algo más House y algunos llevaban pintas raras. Pero al final todo fue estupendamente! Ademas nos encontramos con algunos españoles de Turku.
Al día siguiente, el palacio de Yusupov, la famosa familia que prentendía asemejarse lo más posible con la familia del emperador. Nos enseñaron una casa muy extravagante que incluia un teatro y un museo propios. También nos contaron la historia de Rasputin y su muerte. Por desgracia dentro no podías tomar fotos a menos que pagases.
Al final, de vuelta al hotel y a Lappeenranta, pasando por supuesto por el Duty Free ;)
En resumen, si venís a Lappeenranta, NO PODÉIS perderos este viaje por nada del mundo. Y os lo dice alguien que fue con una gastronteritis chula. Y si hay que pagar para ver por dentro los edificios, se paga!!! >=(